De “aberración” y “brutalidad” ha calificado un accionista del BBVA el sueldo de su presidente, Francisco González,
en la junta de accionistas que celebró la entidad bancaria el pasado
día 16, coincidiendo con el 150 aniversario del Banco de Bilbao.
“Puede parecer alta y éticamente discutible”, reconoció el banquero en referencia a su retribución de 2006, que ascendió a 20 millones de euros
incluido el salario, el bonus trienal y la aportación al plan de
pensiones. Pero se calcula “en función de los resultados, el trabajo y
la creación de valor que pueda aportar”, añadió a continuación.
El
BBVA celebró en Bilbao la junta de accionistas y González, que contó
con el apoyo del 57 por ciento de las acciones, casi todas las
presentes, destacó las bondades de las últimas operaciones anunciadas:
la compra del banco Compass en Alabama (Estados Unidos) por 7.400 millones y la adquisición de una participación en el grupo Citic de China, uno de los grandes bancos del país asiático.
Intervenciones encendidas
Sin
embargo, toda la atención la acapararon las intervenciones de los
accionistas. Un total de 12 personas subieron al atril para criticar,
alabar o preguntar detalles sobre la estrategia del segundo banco
español. Dos de ellas realizaron sendas intervenciones encendidas.
El par de accionistas coincidieron en su rechazo total a la remuneración del presidente y de los consejeros.
Por ello, pidieron el voto en contra al primer punto del orden del día,
donde se pedía la aprobación de las cuentas y las remuneraciones. Otros
accionistas (algunos sindicalistas) hablaron de sueldos, pero centrados
en la plantilla y en la presión laboral. También pidieron una paga
extra por los 150 años de la entidad.
Gloria
Mendiola y Carlos Pérez pusieron el dedo en la llaga y, este último
denunció que “entre el sueldo y la aportación al fondo de pensiones
González ha recibido 19,73 millones de euros, es decir, 3.200 millones de las antiguas pesetas”
En su opinión, estas retribuciones son propias de deportistas, “pero fuera del ámbito de la diversión, repudian a la sociedad contratos como éstos, que suponen una gran carga para los costes del banco”.
Este accionista pidió a Carlos Loring, presidente de la Comisión de Retribuciones, que explicara “por qué una persona puede valer tanto”.
Mendiola, por su parte, que dijo estar “muy enfadada”, pidió una censura “a estas retribuciones escandalosas”.
Sueldos bajos
González
dedicó la mayor parte de su tiempo de respuesta a los accionistas a
aclarar esta cuestión. “Puede parecer alta y éticamente discutible”,
dijo en cuanto a su retribución, aunque defendió que “está en línea con las de otras grandes empresas internacionales”
Sin
embargo, como se encargaron de recordarle, los presidentes de esos
grandes bancos europeos no cobran, ni de lejos, cantidades semejantes a
la suya. Además, el salario de sus empleados “no está en línea” con el de los funcionarios de la banca europea, sino que es notablemente más bajo.
“Aunque es imposible valorar cuánto vale una persona, hay cifras que repugnan por sí mismas”, acabó asegurando Carlos Pérez.
Fuente: Forum Libertas