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Jorge_Acevedo  
Este señor es un DBA Oracle que es catolico, por lo tanto cree en el Credo de Nicea, cree en la sucesion apostolica y en el papado de Pedro en Roma. OCP8i, estudia para OCP10g. MCT, Microsoft Certified Trainer Ha realizado clases en New Horizons, IT Training y hace consultoria en variadas empresas de Chile y el extranjero. --- This gentleman is a DBA Oracle that is a catholic member, therefore believes in the Creed of Nicea, believes in the apostholican succession and the Papaid one (and only) of Peter in Rome. OCP8i, studies for OCP10g. MCT, Microsoft Certified Trainer has made classes in New Horizons, IT Training and does consulting in varied companies of Chile and the foreigner.

Armas del Catolico: Apologetica, Defenza de la fe y hacer frente a las sectas protestantes

"La realidad de América Latina es que el pueblo católico se siente acosado por los grupos proselitistas"
Llámese Evangelicos, Pentecosales, Protestantes, Testigos de Jehová, Mormones,Judios, Ateos, Hedonistas, Satanistas, Seguidores de Gaia, Cientología, etc... el acoso al católico es permanente para que deje la Iglesia y se abandone al "Libre Examen" enseñado por el hereje Lutero


Padre Amatulli: hay que tomar conciencia de la realidad de las sectas.
Recuperamos, con ocasión de la publicación del Documento de Aparecida, una reciente entrevista concedida a la revista electrónica Café Teológico por Flaviano Amatulli Valente, fundador del movimiento eclesial Familia Misionera Apóstoles de la Palabra, y una de las principales figuras de la apologética católica latinoamericana. El padre Amatulli, miembro también de la RIES, toca entre otros temas el avance del sectarismo en el continente, y presentamos aquí sus declaraciones sobre este aspecto concreto en la entrevista realizada por Jorge Luis Zarazúa Campa, miembro de Apóstoles de la Palabra.

En la entrevista se muestra bastante crítico con los pastores de la Iglesia latinoamericana, y señala desde su experiencia algunas valoraciones sobre el problema del proselitismo religioso y del diálogo. Según Amatulli, "no se presenta el problema de las sectas en sus justas dimensiones". Esta aportación se presenta como la opinión de "un misionero que trabaja en las fronteras de la Iglesia y que pone al descubierto un error de perspectiva en el proceso de la V Conferencia y, por tanto, en el Documento conclusivo".

- Padre Amatulli, usted señaló como algo positivo la intuición de esta V Conferencia, que habla de formar discípulos y misioneros de Cristo. ¿Es posible lograrlo sin tener en cuenta el problema del proselitismo religioso, que aqueja de manera alarmante a las comunidades católicas de América Latina?

- Aquí está uno de los aspectos negativos que se nota desde los documentos conciliares, especialmente en Unitatis redintegratio, hasta la encíclica Ut unum sint de Juan Pablo II y también en aquella entrevista hecha a Juan Pablo II, titulada Cruzando el umbral de la Esperanza. Pero también en todos los documentos oficiales a nivel de la Santa Sede y a nivel regional. Aquí, en América Latina, en el Documento de Santo Domingo se habló más de las sectas, más explícitamente, pero no se le hizo caso. ¿Por qué? Porque la visión de los documentos oficiales y el papel de Juan Pablo II a nivel mundial, prevalecieron. Así que ahora hay un miedo, un pudor a tomar conciencia de la realidad. Yo noto que los Obispos que se reunieron en Aparecida, o no conocen la realidad, o la quieren maquillar. Pero, acuérdense bien: la realidad se impone. El estilo incisivo que tenemos a la hora de hacer análisis de la sociedad tenemos que emplearlo a nivel eclesial.

- Según su opinión, ¿cuál es origen de esta actitud que prevalece en nuestros pastores?

- Tengo la impresión de que la Iglesia quiere presentarse segura ante la opinión pública. Por eso los Obispos hablan de diálogo interreligioso, de ecumenismo, de situaciones que aquí no tenemos, para poder ser alabados cuando los de Europa y otros continentes lean este documento, que no tiene en cuenta la realidad de aquí. La realidad de América Latina es que el pueblo católico se siente acosado por los grupos proselitistas, que lo cuestionan de casa en casa, uno por uno, en el trabajo, en la calle... Y muchísimos, metidos en la religiosidad popular y los que han frecuentado nuestro sistema de evangelización y catequesis actual, al no tener bases firmes y una respuesta específica a los cuestionamientos, han dejado la Iglesia.

Así que, hoy en día, no es posible ningún tipo de evangelización dentro de la Iglesia sin tener en cuenta la realidad. Y, ¿cuál es la realidad? Que en América Latina hay grupos proselitistas que cuestionan sistemáticamente a los católicos. Hay que conocer a los grupos proselitistas y sus cuestionamientos, para que el católico se sienta seguro y pueda responder a las objeciones que se le presentan. En conclusión, cada católico tiene que saber que la Iglesia católica es la Iglesia que fundó Cristo, donde está la plenitud del Evangelio y la plenitud de los medios de salvación, donde están los pastores que cuentan con los poderes que Cristo entregó a Pedro y los Apóstoles. Esta es la Iglesia católica. Habrá defectos, habrá problemas, pero la Iglesia católica es la Iglesia que fundó Cristo.

Todos los demás grupos tienen valores, pero son grupos particulares, donde no está la plenitud del Evangelio y sus pastores no cuentan con esos poderes que se transmiten dentro de la Iglesia. Hay que ser realistas. Y, ¿qué sucede actualmente? Que para no ofender, dejamos al pueblo católico en la ignorancia y después, claro, muchos se salen de la Iglesia. En el pueblo católico hay mucha inseguridad, hasta en los católicos más preparados. No podemos formar debidamente al pueblo católico sin el conocimiento de la propia identidad.

- Padre Amatulli, otro aspecto significativo es una idea que aparece en varios lugares del Documento. Me refiero a la siguiente expresión: <>. ¿Qué le parece esta perspectiva?

- Bien, recomenzar todo desde Cristo en el sentido de considerar a Cristo como centro de la vida cristiana. Correcto. Pero no basta hacer retiros, cursos y centrar en Cristo la salvación si no sigue a esto una estructura que dé seguimiento a todo este proceso. Mientras ahora se sacramentaliza sin tanta preparación, mañana podemos tener gente que conoce a Cristo, que se entrega a Cristo, pero con mucho parecido a los grupos proselitistas. La Iglesia debe tener estructuras que les permitan a todos los católicos participar seriamente de los sacramentos. Me parece, pues, una visión incompleta, fragmentaria y una expresión poética, más que un criterio de acción realista, por la manera en que se presenta.

- Leyendo los distintos servicios noticiosos eclesiales, las distintas intervenciones de los Señores Obispos, tanto en sus ponencias como en las ruedas de prensa, se notaba un énfasis especial en la problemática del proselitismo y en el éxodo masivo de católico a otras propuestas religiosas. Pues bien, ¿por qué no se refleja, proporcionalmente, esta preocupación en el Documento Conclusivo?

- Por un estilo clásico de la Iglesia católica: (antes era un estilo triunfalista, ahora ya no es triunfalista) manifestar seguridad donde no hay seguridad. Una cosa es la seguridad doctrinal, y por eso se refugian en reflexiones de tipo doctrinal, teórico, pero no en aspectos prácticos. Si se hiciera un análisis serio de la realidad eclesial, con estadísticas, con encuestas entre el pueblo se manifestaría la inseguridad y la impotencia del pueblo católico en general, y de los mismos evangelizadores, ante el fenómeno de los grupos proselitistas. Para no manifestar inseguridad, no se presenta el problema de las sectas en sus justas dimensiones.

Se espera que aquellos que lean el documento, en otros continentes, tengan la impresión de que América Latina sigue siendo el Continente de la Esperanza. Por eso tratan, en el Documento, la problemática del proselitismo religioso de forma marginal y superficial. Yo lo había señalado desde hace tiempo: "Cuidado. Si no nos movemos, el Continente de la Esperanza puede convertirse en el Continente de la Pesadilla". Según mi opinión ya estamos en el Continente de la pesadilla. Pero no se tiene el valor de decirlo, no se tiene el valor de pedir ayuda. Necesitamos libertad para crear un catolicismo al estilo de la Iglesia primitiva. No se dice nada. Se quiere dar la impresión de que todo va bien, por eso difícil que logremos arrancar con una evangelización auténtica.

- Padre Amatulli, una de las grandes preocupaciones de la Iglesia católica es la de la globalización y sus consecuencias. ¿Cuál es su opinión sobre este tema y cuáles son sus secuelas en el ámbito eclesial?

- Con relación al tema de la globalización, sin duda hay aspectos positivos y aspectos negativos. Lo que a mí me extraña, en el ámbito eclesial, es que se subrayan los efectos negativos de la globalización a nivel social, mientras que a nivel de Iglesia no se mencionan las consecuencias negativas de este fenómeno al interior de la Iglesia católica.

Según mi opinión, una de las causas del deterioro de la pastoral en América Latina ha sido la aplicación de ciertos principios, de ciertas prioridades necesarias en otras partes. Es el caso del diálogo ecuménico, algo lógico y natural en Europa y en algunas regiones de los Estados Unidos y Asia, donde existe el fenómeno generalizado de las Iglesias históricas. O el diálogo interreligioso en los continentes donde hay las grandes religiones mundiales. Pero en América Latina, que es un continente casi todo católico y al mismo tiempo atacado por los más variados grupos proselitistas, se quiere utilizar la misma receta del diálogo ecuménico y del diálogo interreligioso.

Es como decir: que primero los católicos se salgan, que pertenezcan a otros grupos y luego empezamos a trabajar. No se hizo ninguna acción de prevención, de preservación de la fe, de ver cómo vivir y transmitir la fe en estas circunstancias, de cómo dar seguridad al pueblo católico. Y ¿por qué se llegó a esta situación? Porque se vio como anticuada la palabra "apologética" y la expresión "defensa de la fe". El hecho es que muchos católicos están abandonando la Iglesia bajo el acoso sistemático de los grupos proselitistas.

Pues bien, en este contexto, se impone un método adecuado para dar seguridad al católico. Ahora se habla de seguridad en el campo económico, político y social. La seguridad es un objetivo fundamental para muchas instituciones. Pero cuando hablamos de seguridad no se entiende en el sentido de atacar a los demás, de eliminar a los demás. Seguridad en el sentido de fortalecer al católico para que no caiga ante el acoso de los grupos proselitistas. Y esto no se ha hecho. Se ha abandonado al pueblo católico. En los seminarios no se enseña apologética; en las casa de formación para religiosas, no se enseña apologética; en los centros catequísticos para laicos no se enseña apologética... Prácticamente, a todos los niveles, el pueblo católico está desprotegido.

Si uno se acerca a su párroco, a una religiosa, a un catequista para pedirle alguna explicación acerca de los ataques y de las ideas que andan difundiendo los grupos proselitistas, no encuentra respuesta: no están preparados. Y ¿por qué? Porque se considera que la apologética ha pasado de moda. Bueno, habrá pasado de moda en otros lados, pero no en América Latina. De hecho, es la primera vez en la historia de América Latina en que nos enfrentamos a este problema. Este es sólo uno de los efectos de la globalización dentro de la Iglesia, que ha causado un daño enorme al pueblo católico.

Fuente: Info Ries

posted on Thursday, July 12, 2007 8:37 PM by Jorge_Acevedo


 
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