Enérgica condena a manipulación de muerte de sacerdote estadounidense en México
MÉXICO
D.F., 06 Ago. 07 / 02:23 pm (ACI).- Las autoridades de la Iglesia en
México, miles de feligreses y la Congregación de los Misioneros Oblatos
de María Inmaculada (OMI) condenaron enérgicamente la cobertura
periodística de la muerte del misionero norteamericano Richard Junius
Sander, asesinado el pasado 29 de julio a causa de su oposición a los
centros de corrupción de menores que operaban en su territorio
parroquial.
El sacerdote fue hallado por la policía local en su
habitación cuando los bomberos fueron llamados a su parroquia a causa
de un incendio menor que consumía una de las imágenes.
El sacerdote fue descubierto atado de pies y manos y estrangulado.
Parte
de la prensa mexicana ha venido cubriendo el asesinato como un episodio
en el que estarían involucrados “actos de inconducta sexual”; que han
sido negados enérgicamente por los feligreses y por la Congregación del
misionero.
En una carta conjunta, el Superior provincial de los
Oblatos de María Inmaculada, el P. Vicente Louwagie, y el Consejo
Parroquial de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, expresan “su
indignación por el morboso y perverso manejo informativo que han dado
algunos periodistas a la violenta muerte del Reverendo Padre Ricardo
Junius Sander”.
“El trato cotidiano con él tiene mayor peso que
los infames comentarios de quienes tratan de calumniarlo y crear una
distorsionada imagen de su persona, a partir de fotografías que no
revelan otra cosa que una tortura criminal antes de su muerte”, dice la
carta; y explica que “el sacerdote fue torturado y asesinado como
venganza por haber denunciado ante las autoridades los abusos de un
centro de vicio y corrupción donde se expedían bebidas alcohólicas a
menores de edad, ubicada a una cuadra del templo”.
“Rechazamos
por esta razón cualquier tipo de supuestos y especulaciones en tanto la
Procuraduría General de la República no pronuncie su última palabra
sobre este cobarde crimen, y no estén en la cárcel los responsables y
sus cómplices, aunque estos sean autoridades policiales”, agrega la
carta.
“Los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y la comunidad
parroquial lamentamos la muerte violenta de nuestro hermano y pastor, y
condenamos a quienes tratan de manchar su memoria y constante labor a
favor de los pobres y de la comunidad”, concluye.
El P. Junius, de 76 años, era un sacerdote muy apreciado en la capital mexicana.
Durante
sus años como misionero fundó diversas parroquias en las zonas más
pobres de la ciudad. Además era conductor del programa católico del
canal Mariavisión, “Principios”.
El 8 de septiembre de 2006 había celebrado 50 años de servicio
sacerdotal en varias ciudades de Texas (Estados Unidos), Oaxaca
(México) y en el Distrito Federal.
Fuente: EWTN